Este blog es de opinión, no informativo. Las opiniones suelen ser positivas, pero no siempre.

Si quieres, échale un vistazo a las etiquetas a ver si encuentras algo que te interese y contrastamos puntos de vista.

29 octubre 2010

The Cult


The Cult ha sido otra de las bandas que he escudriñado al detalle. No me he llevado ninguna sorpresa. Más o menos, escuchar todos sus discos ha sido lo que esperaba. The Cult no me gustaban mucho antes y siguen sin gustarme mucho ahora. La clave de la banda es su cantante, si no te gusta su cantante no te gusta la banda.

Vamos a ver, Ian Astbury no es que no me guste como canta, dos ó tres canciones las aguanto bien, lo que encuentro es que me parece siempre lo mismo, se me hace muy monótono, siempre el mismo tono, siempre el mismo deje... creo que tiene una gran voz pero que no la explota con su técnica, que con todos los respetos, veo limitada.

Con los discos me pasa lo mismo. Escuchar uno está bien, pero todos seguidos se me hace aburrido. No encuentro una evolución, suenan demasiado parecidos, excepto “The Cult” (1994), que fue una apuesta por el cambio bastante arriesgada, y “Beyond good and Evil” (2001), que simplemente se adaptan a las exigencias del mercado del momento.

No tengo nada más que decir. Se abre foro. Si alguien cree que debo fijarme en tal o cual cosa para que The Cult consigan gustarme éste es el sitio ideal.

27 octubre 2010

Farmer Boys – “Countrified” (1996)

Le llaman “nu metal”, que según la wiki es un estilo alternativo de metal que da más importancia al ambiente que a la melodía. Farmer Boys, al menos en este disco, le dan importancia al ambiente, pero también a la melodía.

Farmer Boys me tocan los dos polos. Tienen canciones que me encantan, y tienen canciones que no soporto. Incluso hay temas en que la estrofa me encanta y el estribillo no lo soporto, o al revés. Me encanta no lo soporto, me encanta no lo soporto. Thrasheos y metalrapeos por un lado, y melodías encantadoras por otro. Guitarras demasiado potentes para mi gusto por un lado y ambientes excelentes que ni Porcupine Tree por el otro, voces sucias y desgarradoras por un lado y por el otro una combinación de suavidad y potencia que ni Chad Kroeger (Nickelback).

Lo que no me divide en absoluto y además creo que es lo mejor que han hecho, es una potentísima versión de un tema de Depeche Mode, “Never let me down again”, a su estilo, claro está, acompañados de Anneke van Giersbergen (The Gathering). Es una de esas canciones que se te graban y no te la quitas de encima en todo el día, roza la perfección.

25 octubre 2010

Mitch Laddie – “This time around” (2010). Lo mejor del blues desde Steve Ray Vaughan.


Impresionante amigos. Si conserváis aunque sólo sea una pequeña parte de la capacidad de asombro que se tiene en la niñez escuchad este disco y dejad que se os abra la boca. Escuchando según qué pasaje se diría que es la reencarnación de Steve Ray Vaughan. En este caso no me gusta decir que lo imita, prefiero decir que lo homenajea. Un verdadero placer escuchar una guitarra con el mismo estilo y técnica que el maestro Vaughan y con el sonido depurado y perfecto que pueden proporcionar los medios actuales.

Mitch Laddie es un virtuoso como pocos, pero quizá sea aún más relevante su pasión y su sensibilidad, te pone los pelos de gallina, te hace cerrar los ojos para sentirlo mejor, sólo con los oídos, te llena del todo. Mitch Laddie, amigos, es un fenómeno. Y aún no he dicho nada de su voz. Podría encajar perfectamente en una banda de indy inglés, o en un grupito pandillero de niñatos guapísimos de esos que bailan sin parar y enloquecen a las adolescentes, pero la moldea a su gusto adaptándola perfectamente al momento. Y su técnica cantando es tan precisa y perfecta como tocando. Lo mismo digo de la pasión y la sensibilidad que le imprime. Un fenómeno.

Pero lo que más sorprende, y esto sí que me ha dejado boquiabierto de verdad, es que tiene tan sólo ¡19 años!!! Es un chavalote paliducho y regordete que no aceptarían en ningún grupito de esos de niñatos que bailan. El futuro que tiene Mitch Laddie es inmenso. Nos va a dar muchísimas alegrías este mozalbete.

Mitch Laddie es un bluesman del siglo XXI, hace blues pero le añade otros componentes que le pueden hacer ganar muchos adeptos fuera del estricto escuchador de blues. Sin ir más lejos, “Mr. Johnson” es un temazo instrumental que recuerda al Satriani más suave.

Ha nacido una estrella, amigos bloggeros. Si no lo habéis escuchado aún haceros un favor y escuchadlo lo antes posible, no es difícil de encontrar. Os juro que no os defraudará.

20 octubre 2010

UnSun – "Clinic for dolls" (2010)


El nuevo trabajo de UnSun parece un disco de restos, lo que les sobró de “The End of Life” (2008). Para sacar unos durillos y promocionarse está bien, pero para seguir una línea de evolución musical se queda muy justito.
El sonido es algo diferente, es más definido y compacto, pero las canciones no tienen la brillantez del anterior.
Y lo que más hecho de menos es esa intensidad, esa calidez y esa sensualidad en la voz de Anna Stefanowicz. Está algo fría y distante.
Si UnSun quieren triunfar en este complicado mundillo tendrán que aportar nuevas ideas en su próximo disco.
Pondría alguna fotillo de Anna, pero rebuscando por la red no encuentro gran cosa, así es que para ello no hay más remedio que ir a Generación.net o a la entrada de Mis Musas.

19 octubre 2010

Triángulo de Amor Bizarro - "Año santo" (2010)


El disco está muy bien, pero no es lo que me pide el cuerpo en estos momentos. El sonido ha cambiado un poco, se puede decir que se han pasado, o se están pasando, del underground al indy, pero siguen siendo los de siempre, música caótica algo difícil de digerir, sonidos industriales, extrañas letras y canciones imaginativas.

18 octubre 2010

¿Te gusta Van Halen? A mí no.


El primer disco de Van Halen (“Van Halen I” – 1978) es uno de los mejores de la historia del rock. Dejaron al mundo boquiabierto. Estaba a años luz de todo lo que se había hecho hasta el momento. Su estilo, un incipiente heavy-rock, sus actuaciones en directo, el carisma de su cantante, Dave Lee Roth, su imagen y sobretodo la manera de tocar y el sonido de la guitarra de Eddie Van Halen...


Antes de pinchar en el enlace de Generación.net vigila, porque los pongo a parir, si te gusta Van Halen es mejor que te abstengas.

Éste es ese disco del que hablo al principio del artículo:


Estos son Van Halen:


Y éste es Eddie Van Halen, un monstruo:


13 octubre 2010

Mis musas

Orianthi

Analizando las estadísticas de entradas visitadas en mi blog se puede extraer una conclusión muy clara. Lo único que os interesa, cabroncetes, son las fotos las titis. Muy bonito está eso, pero que muy bonito. ¿Qué dirá vuestra madre? ¿Os lo habéis parado a pensar?

Menos mal que tengo algún amiguete que se esfuerza un poco en leer las curradas que me pego escribiendo.

Pero como veo que no hay nada que hacer con vosotros, os voy a dar el gustazo, mira si soy majo. Os voy a poner unas cuantas fotos de las titis que más admiro actualmente del mundo de la música.

La primera de todas, cómo no, Avril Lavigne, la Mocosa Flacucha (Premio Gómez 2007). Como ya dije en un articulo para Generación.net, me gusta Avril Lavigne, ¿qué le voy a hacer? No es culpa mía, ha sido ella.

 
Hiromi Uehara. Hiromi (PG 2009, mejor teclista). La mejor pianista del Universo.


Agnete Maria Kjosrud, voz de Animal Alpha. Está poseída por el Demonio. Si no tenéis bastante con la foto escuchad su música y lo comprobaréis.


Laleh, sueca de origen iraní (PG 2008). Su estilo no tiene nada que ver con nada de lo que suelo escuchar, pero canta con una intensidad que me tiene pillao.


Alison Goldfrapp, la cabaretera del siglo XXI.


Silje Nergaard (PG 2007), la dama nórdica del jazz.


Nina Persson, líder de audiencia en este blog. No sólo es guapa. Deja de mirar su foto y escúchala cantar.


Alanis Morissette. Pues eso, Alanis Morissette.


Jemina Pearl. Voz de Be Your Own Pet, si no los conoces te los recomiendo, punk del bueno.


Juliette Lewis (PG 2005). Esta foto es de lo más discretito que he encontrado. Es una salvaje. ¿Habéis visto “Asesinos natos”?


Andrea Corr, una de las mejores voces del panorama actual. Aunque su disco en solitario deja bastante que desear.


Lovefoxx, voz principal de Cansei de Ser Sexy. La foto la hice yo mismo en un concierto. Creedme, está loca de remate.


Aleena Gibson, una de las voces de Kaipa en su nueva etapa.


Aquí voy a hacer un paréntesis para dejaros claro que no vais a encontrar ninguna foto de Jennifer Lopez, ni de Rihanna, ni de Beyoncé, las que aparecen aquí son mis musas, no las vuestras.

Anna Stefanowicz, de UnSun, grupo polaco de neogótico.


Chistina Booth, voz de Magenta (PG 2009). Sencillez espectacular.


Maja Ivarsson. The Sounds (PG 2006). Energía pura.


La China Patino, de los madrileños cyberpunkarras Cycle. La imagen es lo de menos. ¿No?


Dolo Beltrán, la otra española, cantante de Pastora.


Courtney Love. ¿Hay alguien que no la conozca? Ésta también esta loca, pero loca de verdad.


Tippi, de The Hedrons, grupo femenino de garage rock escocés. Espero con ansiedad su segundo disco.


Mira Aroyo, hipnotizante voz de Ladytron.


Skye Edwards, de Morcheeba. De lo que ha hecho en solitario no me ha gustado casi nada, está mejor con Morcheeba.


Karen O, desgarradora vocalista de Yeah Yeah Yeahs.


Y Duffy, el nuevo icono del soul moderno, muy blanquita ella.
Una técnica espectacular pero algo fría. Hay otro icono del soul actualmente, según dicen, pero ¿estáis seguros de que Eimi Güeinjaus representa algo?


La verdad es que, visto desde aquí, no se reflejan demasiado mis gustos musicales. Mucho rock ligerete y pop. Es lo que hay, es una lástima, pero a las mozas no les va demasiado el metal y el rock progresivo.


15-12-2010

Las musas de uno nunca son las mismas, y quitar no quitaré ninguna, pero añadir sí. Ahora tengo tres más:

Skin, el vozarrón de Skunk Anansie.


Sayuri Aruga, voz del grupo japonés de rock/jazz progresivo casi desconocido Interpose+, que tiene la particularidad de cantar en japonés.


Chibi, la encantadora cantante de The Birthday Massacre.

11 octubre 2010

UFO y el genial Michael Schenker.


UFO es una de esas bandas cuya discografía queda definida de forma determinante por la presencia o la ausencia de uno de sus músicos. Voy a dedicar un párrafo entero sólo para su nombre.

Michael Schenker.

Hay un antes y un después de Michael Schenker en la discografía de UFO. Es una etapa tan marcada que nada tiene que ver con el resto. Me atrevería a decir que UFO sin Michael no son UFO. Obviamente me refiero a la primera de las dos etapas que M.S. formó parte del grupo, entre “Phenomenon” (1974) y “Obsession” (1978), años en que la banda era una formación compacta. En la segunda etapa, mucho más reciente, hicieron alguna cosa buena, pero parece más un conjunto de intereses que de músicos.

“Phenomenon” (1974)
“Force it” (1975)
“No heavy petting” (1976)
“Lights out” (1977)
“Obsession” (1978)

Estos son los discos buenos de UFO, los auténticos, los que los consagraron como unos de los grandes. Durante esa etapa superprolífica regalaron al mundo un hard rock exquisito, imaginativo al máximo, con decenas de pequeñas obras con personalidad propia. Cada vez que pienso o escucho uno de esos discos la palabra que más se me viene a la cabeza es “Magia”. Las melodías de la mayoría de esas canciones son pura magia, la peculiar voz de Phill Mogg y su estilo relajado es pura magia, y sobretodo, los solos y el sonido de la guitarra de Michael Schenker son pura magia.

Dicen que es un tipo irascible, intratable, alcohólico y no sé qué más. Dejemos todo esto de lado, esto no es el “Hola”, lo importante es su música, porque lo cierto es que nada de eso se refleja en ella. Cuando suena un solo de Michael Schenker por nuestros altavoces tienes que dejar lo que estés haciendo y prestar atención, sería delito no hacerlo. Sobretodo en aquellos lentos, como el de “High flayer”, una balada del “Force it”, creados y tocados con una sensibilidad infinita que te pone los pelos de punta.


Phill Mogg es un gran cantante, pero Michael Schenker es un genio, y cuando se fue de UFO para crear su propia banda, se llevó su magia con él. Y resultó ser “toda” la magia de UFO. A partir de ahí Phill Mogg y los suyos continuaron sacando discos sin parar, pero no acabaron de fraguar como banda. Probaron mil cosas, sonidos más dulces y ochenteros, o más potentes, se pasearon entre el AOR y el heavy metal duro como buscando alguien a quién gustar, sin lograr definirse, ni ser nunca tocados por esa mano divina que te ayuda a crear una genialidad.

Michael Schenker volvió con UFO y editaron tres discos. “Walk on water” (1995) es lo mejor que hicieron, pero sin llegar ni mucho menos a los niveles de calidad que alcanzaron en aquella genial etapa de los ’70.

UFO son esos cinco discos, cinco maravillas que quedarán ahí para siempre, y que gracias a ellas, hagan lo que hagan, se les podrá seguir considerando como una de las mejores bandas de hard rock de todos los tiempos.